
La Revista · Astronomía
Los mundos más comunes: ¿qué son los subneptunos?
La misión Kepler reveló la existencia de una abundante población de planetas entre la Tierra y Neptuno sin análogo en el sistema solar. Rafael Luque detalla los avances para comprender su naturaleza.
NASA/JPL-Caltech
Un tipo de planeta ausente en casa
El campo de los exoplanetas ha vivido una revolución en las últimas décadas tras alcanzarse más de seis mil mundos descubiertos fuera de nuestro sistema solar. Las observaciones espaciales han demostrado que la diversidad de exoplanetas escapa a nuestra imaginación, revelando que el tipo de planeta más común en la Galaxia no existe en el sistema solar.
el tipo de planeta más común en la Galaxia no existe en el sistema solar
Esa abundante población se sitúa entre el tamaño de la Tierra y el de Neptuno, recibiendo la denominación general de subneptunos. Mientras que los planetas rocosos y los gigantes gaseosos del sistema solar nos resultan familiares, estos mundos intermedios plantean un misterio fascinante sobre su formación y evolución.

¿Gigantes enanos o mundos acuáticos?
A la hora de explicar el origen de los subneptunos, la comunidad científica ha barajado tradicionalmente dos hipótesis principales. La primera sugiere que funcionan como gigantes enanos capaces de retener una atmósfera de hidrógeno y helio sobre un núcleo rocoso. La segunda propone que se trata de mundos acuáticos donde una parte muy significativa de su masa total es agua.
para la mayoría de los planetas que conocemos, y en el diagrama de antes, la única información que tenemos es el tamaño
Para distinguir entre estas opciones es necesario conocer la densidad global del planeta, combinando los radios obtenidos mediante tránsitos espaciales con las masas medidas mediante espectroscopia de velocidad radial desde tierra. Al revisar estos datos en enanas rojas, se han identificado indicios observacionales de densidades compatibles con composiciones ricas en agua.

Rompiendo las incógnitas con el James Webb
El análisis de estos mundos se enfrenta a retos matemáticos complejos debido a las degeneraciones entre masa, radio y estructura interna. Sin embargo, el telescopio espacial James Webb permite estudiar con detalle la luz que se filtra a través de las atmósferas planetarias para desvelar su verdadera composición química.
la poquita luz que se filtra a través de la atmósfera antes de llegar a nosotros, y vamos a utilizar el telescopio espacial James Webb para mirarlo
Los proyectos actuales de investigación combinan datos de grandes observatorios terrestres y espaciales para realizar estudios estadísticos de población. Investigar sistemas singulares con órbitas sincronizadas en cadenas de resonancia ayuda a comprender mejor cómo nacen y evolucionan estos enigmáticos cuerpos celestes.



