
La Revista · Historia
Eclipses, constelaciones y ciencia en Al-Ándalus
Un recorrido por el ciclo de conferencias Lucas Lara del IAA-CSIC para descubrir los secretos de los eclipses, el origen de las constelaciones y la genialidad medieval de Azarquiel.
NASA / NASA/Carla Thomas
El poder de los eclipses
Los eclipses han fascinado a la humanidad desde la antigüedad, marcando no solo hitos cronológicos en civilizaciones como la china o la babilónica, sino también avances fundamentales para resolver problemas prácticos como la navegación o la medida de la rotación terrestre. José Carlos del Toro Iniesta repasa cómo estos eventos permitieron a los astrónomos adentrarse en la física solar y verificar la teoría de la relatividad general de Einstein.
En efecto, tenemos una oportunidad única en España en estos tres próximos años y debemos aprovecharla.
Durante la totalidad de un eclipse solar se revela la corona del Sol, una estructura fibrilar que delinea las líneas del campo magnético global. Este fenómeno natural sirvió de escenario para expediciones históricas como la de 1919 a Sobral y Príncipe, donde la desviación de la luz estelar confirmó las predicciones de Albert Einstein.

La génesis del cielo
Las constelaciones no son meros mapas estelares, sino complejas construcciones sociales y culturales que evolucionaron a lo largo de los siglos. David Barrado Navascués detalla cómo Mesopotamia sentó las bases con catálogos como el Mul.apin, mientras que los astrónomos de la Hélade decidieron completar el firmamento conectándolo con sus ciclos mitológicos.
A través del análisis de textos literarios y cerámicas antiguas, se observa cómo el proceso culminó con la sistematización matemática de Eudoxo de Cícido. Este esfuerzo por cubrir todo el cielo con figuras mitológicas dejó un legado cultural que aún hoy perdura en nuestra forma de mirar las estrellas.

Azarquiel y la exactitud
En la época medieval de al-Ándalus, la figura de Azarquiel destacó por su doble faceta de artesano constructor de instrumentos y de teórico riguroso. Antonio Claret expone cómo este sabio toledano revolucionó la astronomía al introducir la azafea —un astrolabio universal válido para cualquier latitud— y al proponer conceptos avanzados como la trepidación.
Sus mediciones del apogeo solar y el estudio de las órbitas planetarias, en especial la de Mercurio, demostraron una búsqueda constante de la exactitud frente a los dogmas aristotélicos. Su obra influyó de manera decisiva en astrónomos posteriores en Europa y Oriente.


